La Geografía de un Jardín

sábado, septiembre 24

La Poza

Enterré mi cabeza en la piedra
y sentí que solo el mar me protegía

Las arenas blancas de la infancia
como olas me cercaron
mis labios besaban la aspereza
y las aguas salobres calmaron mis ansias.

Era una vez más
la que añoraba el lugar de reposo
retornando a ser
el molusco pequeño
que sujeto a su destino
se dejaba acunar por las corrientes..